Si hay algo que me causa mucha ansiedad es estar con mil cosas por hacer y trae a mi hogar consecuencias muy desagradables, me siento vulnerable al enojo y resentimiento, lo que es peor que es no puedo descansar bien y el resultado es un día terrible para toda la familia.

¿Te suena familiar o un poco exagerado? Aunque para alguna mamita pueda resultar una exageración, debo confesarte que esta es una breve descripción de lo que pasa cuando tengo mi agenda totalmente llena. Pero si esta es una realidad para muchas de nosotras, qué podemos hacer para salir adelante, disfrutar de la vida, tener un matrimonio saludable y lograr rendir en el trabajo.

  • Organiza tu día y cuéntales a tus hijos lo que va a pasar en el día y pedir ayuda para que sean parte del equipo. Los niños serán felices sabiendo que también es su responsabilidad.
  • La actitud cuenta muchísimo en tu día, es un factor determinante. Te comparto un pensamiento impactante de John Maxwell “La gente no puede sentir tus palabras, pero sienten tu actitud”. ¿Cómo están sintiendo tu actitud las personas que te rodean?
  • Seamos enemigas de la rutina, Andrés Panaisuk califica la rutina como “una tumba sin sellar”. No dejes que pasen los días en blanco y negro, no es saludable.
  • Aunque para cumplir nuestra lista de ocupaciones, tenemos que pasar factura a las horas de descanso, debemos hacer todo lo posible para que este no sea un estado permanente, descansar, sin tener tiempo para hacerlo, es indispensable para tomar energías y seguir.
  • Invierte tiempo para ti, arreglarte el cabello, un poquito de labial. No te preocupes que no estoy pensando en ir una tarde al salón de belleza (aunque sería ideal ¿verdad?) ese toque femenino que nos hace sentir lindas a nosotras mismas.
  • Comparte la carga, apóyate en tu esposo, tu familia. Confía en que lo harán tan bien como tú.
  • No compitas ni te compares. Cada una de nosotras somos un mundo diferente y vivimos un proceso en nuestra capacidad de organizarnos, no hay una mamá mejor que otra.

Al final del día, en medio de lágrimas y mucha frustración, tengo que reconocer que no soy perfecta, mirar lo que pasó durante ese día, reorganizar las prioridades, entender que no tengo los súper poderes que quisiera y que soy un ser humano normal. Noto una gran diferencia entre una mamá ocupada y una mamá súper ocupada es que su tiempo con Dios no es cuestionable, si quieres que las cosas no se salgan de control y si quieres cumplir con tu agenda, invierte tiempo en la oración y la lectura de la palabra, eso realmente influye e impacta de tu vida. Conéctate con la fuente… la fuente de fortaleza, de ánimo, de actitud, de paciencia, de bondad, de productividad, de amor para tu familia.

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