El hipertiroidismo ocasiona otra serie de síntomas diferentes, derivados del exceso de hormonas tiroideas. «La consecuencia más importante que se produce es que aumenta el catabolismo en el organismo, y por tanto se produce una disminución importante de peso y de masa muscular», nos explican las nutricionistas Andrea Hernangómez y Andrea Báguena.

Este tipo de personas presentan serias dificultades para aumentar su peso, por lo que las recomendaciones dietéticas deben ir enfocadas a «incrementar el consumo de alimentos con alta densidad de nutrientes, con el objetivo de frenar e incluso aumentar el peso», indican.

La soja es una legumbre que destaca por ser rica en proteína vegetal y grasas saludables como el omega 3 y 6 entre otros nutrientes como minerales y vitaminas. «En personas sanas y con un consumo suficiente de yodo no hay ninguna evidencia de que esta legumbre afecte a la función del tiroides, por lo que puede incluirse perfectamente dentro de una dieta saludable y equilibrada».

Sin embargo, cuando se padece hipotiroidismo es necesario no abusar de este alimento ya que «existe evidencia científica de que esta legumbre interacciona con el medicamento contra el hipotiroidismo (levotiroxina) dificultando o disminuyendo su absorción», indican Andrea Hernangómez y Andrea Báguena. En personas adultas con esta medicación es suficiente con separar unas cuatro horas la toma del medicamento antes de ingerir cualquier producto que contenga esta legumbre.

¿Qué cantidad de algas podemos consumir?

En caso de padecer problemas de tiroides, siempre debes consultar con tu médico si es aconsejable o no el consumo de este alimento de forma esporádica.

Por otro lado, «en caso de no padecer ningún problema de tiroides, aconsejamos disfrutar del consumo de algas pero no de forma habitual ni en grandes cantidades. Una buena opción es consumirlas a modo de condimento y limitar los platos que las contienen como ingrediente principal».