El magnesio es un mineral que puede influir el sueño y resulta fundamental para la nutrición humana. Interviene en el funcionamiento del organismo a través de su acción sobre tejidos diversos. Participa en más de 300 reacciones químicas, mientras que sus niveles óptimos están asociados con lo siguiente:

– Protección de la salud inmunitaria.

– Regulación de la cantidad de azúcar en sangre.

– Participación en la producción de energía.

– Aportes al sistema nervioso y al desarrollo muscular.

– Colaboración en el desarrollo de los huesos.

– Consecuencias de un nivel bajo de magnesio

– La escasez de magnesio puede alterar los niveles de melatonina, la hormona asociada a la inducción del sueño. Es por esta razón que se lo vincula con el problema del insomnio.

Aunque no es una situación común, los niveles bajos de magnesio están relacionados también con la presión arterial alta, la diabetes tipo 2 y algunas enfermedades cardíacas.

Lo recomendable es tomar magnesio 3 horas antes de dormir. El magnesio aumenta la producción de melatonina (hormona del sueño).

Puedes (y deberías) reforzar el magnesio en tu dieta: recuerda que «la mejor forma de tomarlo es a través de los alimentos, así no necesitarás suplementarte.

Esto significa introducir más alimentos como:

– Almendras

– Espinacas

– Bebida de soja

– Mantequilla de cacahuete

– Aguacate

– Huevos

– Leche (¿mejor entera o desnatada?)

– Yogur

– Plátanos

La importancia del descanso adecuado para el funcionamiento del cuerpo es tan necesario como el alimento. El dormir no es un estado en el que el cerebro permanece inactivo, sino el momento en que trabaja ordenando la información que tiene, por lo cual es vital para el adecuado funcionamiento de las funciones cerebrales.

Algunos efectos del magnesio en el organismo sí están comprobados, como la mejora de la transmisión correcta de las señales en el sistema nervioso. Este mineral se une a los neurotransmisores encargados de regular la actividad, por lo que ayuda a producir efectos de calma y relajación.

En ese sentido, muchos médicos lo aconsejan para personas con problemas de ansiedad y piernas inquietas, es decir, quienes no pueden dejar de mover las extremidades inferiores. Esta suele ser otra de las causas que derivan en insomnio.

Estrés y ansiedad

Los niveles bajos de magnesio están asociados con el estrés y la ansiedad, lo que llevaría a un peor momento de sueño nocturno. Para su combate se recomienda la ingesta de 200 a 400 miligramos diarios.

A pesar de tratarse de un mineral natural y con escasos efectos secundarios, es importante tener en cuenta ciertas contraindicaciones e interacciones. Por ejemplo, los antibióticos y los relajantes musculares pueden ver alterada su acción si se consumen en paralelo con el mineral.

Se recomienda la consulta previa con un profesional, quien puede ajustar las dosis de ser necesario. En especial para personas que tengan recetados algunos fármacos o posean cualquier condición de salud.