Casi nada logra conectarse con nuestras emociones y nuestra alma como las canciones. Cuando hemos sufrido un desamor, solemos escuchar música que refleja nuestras emociones. Cuando estamos alegres, oímos música energética y alentadora. El gran autor de la Biblia (Dios), lo sabe bien, por lo cual ha decidido incluir canciones que conecten con nuestro corazón. Si necesitas sentir más esperanza en tu vida te animo a leer los cánticos en la Biblia. Desde los Salmos hasta los cánticos de Moisés, Ana, María, entre otros, podemos aprender varias cosas que nos pueden llenar de esperanza.

1) No está mal lo que siento, es normal

Cuando miramos los cánticos en la Biblia vemos una gran variedad de expresiones. Desde expresiones de alegría, hasta expresiones de gran tristeza o temor, los salmistas nos demuestran que parte de la vida humana son las emociones.

A través de los años en muchas iglesias nos han metido en la cabeza la idea de “un cristiano siempre debe estar alegre” o cuando nos sentimos mal nos dicen “hermano, no debería sentirse así, porque…” Pero cuando Cristo se encontró con personas en gran dolor y necesidad nunca les dijo “no es correcto que sientas esto”. Más bien reconoció sus emociones, los confrontó, y les dió el camino de salida (Cristo mismo).

Si Cristo fue capaz de entristecerse cuando supo que su amigo Lázaro había fallecido hasta el punto de llorar por él (sabiendo bien que iba a resucitar), entendemos que es normal sentir emociones. Por eso cuando leemos en los salmos que hay angustia, enojo, indignación, depresión, frustración y muchas emociones más, debemos entender primero, que el sentir es humano, es normal y no es malo tener emociones.

2) Tengo derecho a expresar mis emociones

El libro de los Salmos es especial y diferente al resto de la Biblia. Es un himnario de miles de años de antigüedad. Hay diversos tipos de salmos pero lo que dejan muy en claro los salmistas es que saben expresar sus emociones.

Jesús en la cruz citó el Salmo 22 al decir “Dios mío, Dios mío. ¿Por qué me has abandonado?”. Es difícil encontrar expresiones de angustia más fuertes que esta. Por otro lado, el rey David en el Salmo 143 dice “Respóndeme pronto, oh Jehová, porque desmaya mi espíritu [...] Y destruirás a todos los adversarios de mi alma”. David está rogando a Dios que lo escuche, y a la vez demostrando ira fuerte contra sus enemigos, pidiendo destrucción. Incluso Jesús demostró extrema ira o angustia al sacar a los mercaderes del templo o en su oración en Getsemaní.

La Biblia nos enseña que no solo es normal sentir emociones diferentes a la alegría y el gozo, sino que es necesario expresarlas. Tienes derecho a decirle a tus amigos y sobretodo expresar a Dios cómo te sientes, porque Él nos creó de esa manera y anhela que abras tu corazón y lo expreses honestamente a Él.

3) Dios tiene todo bajo control

Finalmente hay un tema principal detrás de todas las canciones emotivas en la Biblia. La Soberanía de Dios. Esto significa que Dios tiene todo bajo control. Como cristianos a menudo lo decimos pero es muy diferente realmente creerlo y vivirlo.

En la Biblia vemos personajes que se enfrentaron a problemas enormes. En muchas ocasiones su misma vida estaba bajo peligro, sus familias e incluso países enteros se enfrentaban a destrucción. Pero aunque expresan miedo, frustración y angustia, al final de su clamor a Dios siempre concluyen lo mismo “Dios tiene el control. Decido confiar en Dios”. Si sabes que Dios es más grande que tus angustias entonces no vas a tener problema en dejar todo en sus manos y confiar en Él para todo.

Por otro lado como humanos siempre queremos tener el control de las cosas. Es irónico porque de fondo sabemos que somos imperfectos, que fallamos y que a la final no podemos hacerlo todo bajo nuestras propias fuerzas. Si reconozco que yo nunca voy a poder cuadrar mi vida de la manera que quiero entonces debe llenarnos de esperanza dejarlo en las manos de un Dios todopoderoso que tienes pensamientos de bien hacia mí.

Si sabes que tú no puedes, la respuesta es fácil: déjalo en manos del que sí puede.

La Biblia no es un libro de reglas impuestas por un Dios distante y sin entendimiento de la humanidad. Nos muestra humanos fallidos que decidieron confiar en un Dios lleno de amor y con el control de todo el universo. No leas la Biblia como algo ajeno a tu condición. Más bien reconoce que Dios es expresivo y te creó así también. Él desea que te expreses en tus emociones y te llenes de esperanza al saber que Él es todo amor y tiene todo bajo su control.