Las plantas pueden ser tus aliadas para tratar el dolor de espalda. Tienen muchos menos efectos secundarios que los fármacos y son menos tóxicas. Pese a ello, conviene que consultes con el especialista antes de tomar cualquiera de ellas:

Para tomar… La alfalfa es ideal contra las contracturas. La resina del árbol boswelia (por sus ácidos boswélicos) y el rizoma de jengibre tienen propiedades antiinflamatorias. La raíz de harpagofito y la menta piperita son analgésicas.

Para aplicar… Los masajes con preparados a base de árnica (que es antiinflamatoria) palían el dolor.

ESTIRA BIEN TUS VÉRTEBRAS

Una reciente investigación del Boston Medical Center (EE. UU.) demostró que una terapia basada en estiramientos de ayuda a revertir el dolor sin necesidad de tomar fármacos. Y es que flexibilizar la columna (y la musculatura que la rodea) tiene efecto «analgésico».

Estírate en el suelo: Pon una mano en cada rodilla y acerca las piernas hacia el abdomen. Siente el estiramiento de la zona lumbar y gira lentamente de lado a lado.

De rodillas: Estírate hacia delante. Pon la mano derecha sobre la otra, inclina el cuerpo hacia la derecha y balancéate. Cambia de lado y repite.

De pie: Deja caer el cuerpo hacia delante (sin hacer rebotes). Siente cómo las vértebras se van separando. Aguanta un minuto. No hace falta que llegues a tocar el suelo. Si sufres lumbalgia, consulta con tu médico.

El problema es que si vives siempre con estrés, la producción de esta hormona es constante y los músculos permanecen tensos durante demasiadas horas. Por eso aparecen dolores de espalda, lumbalgia…

Además, los nervios se activan cuando vives con estrés, lo que hace que percibas con más intensidad cualquier molestia.