Seguramente has oído el dicho: “esa persona tiene el sí dañado y el no flojo”.
Este era el caso de un matrimonio que tenía el “no” flojo con su único hijo. Seguramente aquel niño era muy pequeño y sus padres no querían dañar su autoestima, podríamos pensar; pero no, él era todo un joven. De hecho, según la Biblia, éste contaba con cualidades especiales, por ejemplo, era un gobernante, tenía una fuerza impresionante y sobre todo contaba con la presencia del Espíritu Santo en su vida.

Nos referimos a Sansón. Un joven que vino a este mundo con un propósito claro y definido por Dios. Antes de su nacimiento el padre de Sansón preguntó a Dios: ¿qué reglas deben gobernar la vida y el trabajo del muchacho? Ante las preguntas que hizo el futuro padre, Dios le respondió dándole instrucciones claras.
Sin embargo, la historia nos lleva a descubrir en el capítulo 14 del libro de jueces, a Sansón queriéndose casar.

Sin duda no hay nada de malo en casarse. Es joven, tiene sentimientos, es un hombre de Dios que puede hacer feliz a cualquier mujer. Pero ese no era el problema. Dice un proverbio árabe que el hombre caprichoso no es un hombre, es una cosa. Los caprichos convirtieron a Sansón, hombre superdotado, en una cosa en manos de sus enemigos. Sansón buscaba unir su vida con una mujer que no compartía su misma fe y menos aún al mismo Dios verdadero. Sansón dijo a sus padres, consígueme esa, porque esa es la que me gusta”.

Que duro lidiar con un hijo caprichoso. Más aun cuando los padres olvidamos decir “no” y terminamos cediendo a los gustos y peticiones de nuestros hijos. Ver una sonrisa en la cara de un hijo/a es algo que todos los padres queremos ver, pero es mejor educarles correctamente para conseguir que se conviertan en personas con buenos valores y de éxito.
Pero ¿qué más sucede con Sansón? Casi todos los episodios de la vida de Sansón están relacionados de una u otra forma con mujeres. Primero su esposa filistea a quien más tarde abandona por una riña con los aldeanos del pueblo de ella. Más adelante lo encontramos en la casa de una prostituta y finalmente relacionándose con Dalila una mujer que lo traicionó.
Sansón siempre jugando con la fuerza que Jehová le había dado para que la pusiera al servicio de su pueblo.

Sansón, fue una persona que tuvo un propósito y una tarea específica por parte de Dios; lo cumplió parcialmente. Un hombre cuyas decisiones lo llevaron a la ruina por tener el “sí dañado y el no flojo”.

Como madre, tengo el diario desafío de amar a mis hijas incluso cuando deba decirles no.

JOHN VARELA

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