Un Corazón Flexible Logra Más

Una de las virtudes que  las personas debemos cultivar en este tiempo es la flexibilidad al cambio. Eso nos permitirá asimilar y responder ante los diferentes eventos de la vida de manera acertada.  La flexibilidad no implica solo tolerancia, sino imaginación propositiva para plantear soluciones nuevas aun a muchos problemas tradicionales.

 Para que alguien logre ser flexible debe tener una misión clara y una perspectiva no convencional para hacer las cosas.  Por ejemplo, saber para qué existe uno es tan importante como saber dónde, cuándo, cómo y con quién alcanza sus fines.  

 Sabemos que el mundo en el que vivimos hoy es diferente al de ayer, pero ello es determinante compremder cómo expresar con efectividad nuestra respuesta a las necesidades y circunstancias que tanto las personas como organizaciones esperan de nosotros. 

 Nuestras ideas deben estar enfocadas con imaginación para que no regresemos a la normalidad de la vida acomodada según la costumbre y la rutina. La flexibilidad al cambio requiere de intuición, sentido común y sabiduría. 

 Las personas, las relaciones, el trabajo y las mil y un responsabilidades requieren ser tratadas con menos dureza y más sutileza. De este modo ayudaremos a otros a vivir con mayor intensidad y fortaleza. Para influir en los demás se precisa de firmeza; pero también de mucha flexibilidad, paciencia y compasión.

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Por | 2017-07-04T10:33:59+00:00 4 Julio, 2017|Vida Cristiana, Vida Diaria|

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Soy apasionado por mi familia, por las comunicaciones cristianas y por el café. Me encanta escribir y hablar, sembrar árboles y hacer negocios para el Reino de Dios. Me asombra la tecnología y el ciber-mundo donde me siento un forastero estupefacto.