Soy líder de jóvenes y no quiero morir en el intento (Parte I)

¿Te pidieron que lideres a los jóvenes y no tienes idea de qué se trata?

¿Trabajas con jóvenes pero tu iglesia u organización no te destina presupuesto?

¿Quieres servir a los jóvenes pero te cuesta entender las nuevas tecnologías, lenguaje, dispositivos, estrategias?

Tranquilo, es una realidad de muchos líderes juveniles alrededor de Latinoamérica y el resto del mundo. Hoy quiero hablar de varios aspectos sobre este tema.

Primero debemos entender el porqué de la falta de apoyo al líder de jóvenes:

  • Una gran parte de la población adulta considera a los jóvenes y adolescentes como seres incompletos, que no son alguien y que deben estudiar para ser alguien en la vida. Por lo tanto, si los jóvenes de por sí no son apreciados por su valor, es complicado que otros consideren valiosa la labor de un líder para ellos.
  • Las organizaciones destinan sus presupuestos principalmente para infraestructura, olvidando que un edificio vacío no es más que eso. Nos hemos preocupado más de levantar construcciones que construir comunidades.

Cada generación tiene sus propios retos y desafíos. Hace 15 años en Latinoamérica empezó el boom del internet. Esto trajo consigo un acceso casi ilimitado a la información, ya sea real o ficticia. Junto a esto vino la generación de las pantallas: celulares, tablets, televisores inteligentes, gafas de realidad aumentada,, relojes inteligentes. La capacidad de distracción es mayor que antes, pero también aumentaron las alternativas de compartir los contenidos de manera inmediata.

¿Es el reto utilizar un celular de la manera que lo hace un joven? No. El reto es comunicarte de manera clara y breve con el joven que consume contenidos durante todo el día a través de todos sus dispositivos. 

Podríamos pensar que el reto es ser youtuber, pero no lo es. El reto es identificar los temas de los que hablan tus jóvenes y hablar con ellos de eso de manera sincera, objetiva, sin tabúes.

Pensamos que el reto es convencerles de creer lo que creemos y no es así. El reto es presentar el evangelio de manera convincente y que sea Dios quien hable a sus vidas. Jesús no se sentó a convencer a la gente, pero sí a exponer el Reino de los cielos, la vida eterna, a escuchar a la gente de manera sincera.

El reto es escucharlos, después de décadas de que ellos nos hayan escuchado a nosotros, los líderes.

El reto es estar con ellos para jugar videojuegos, para comer, para compartir, como Jesús lo hacía.

El reto no está en manejar los dispositivos, está en amarlos sinceramente.

Jimmy Sarango | www.jimmysarango.com

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Por | 2017-01-29T18:15:42+00:00 17 agosto, 2016|Vida Cristiana|

About the autor:

Soy un joven al servicio de los jóvenes. Disfruto aprender y compartir con otros las lecciones que Dios me ha permitido vivir. Soy músico aficionado, fotógrafo improvisado y bloguero por gracia de Dios.