EL PODER DEL JENGIBRE

Se trata de una alternativa natural para aliviar el asma y la tos asmática. Algunos de sus componentes tienen un efecto broncodilatador que te ayudarán a respirar mejor y a relajar las vías respiratorias.

Ten siempre a mano jengibre fresco y añádelo rallado o picado a tus preparaciones culinarias. También puedes preparar una infusión añadiendo al agua hirviendo un trozo pequeño de jengibre. Apaga el fuego, deja reposar 5 minutos y luego añade unas gotas de limón y ya está listo para beberlo.

CONSUME MÁS CEBOLLAS

Con la cebolla ocurre algo parecido a lo del jengibre. Tiene componentes que relajan los bronquios y disminuye la opresión de las vías respiratorias ayudando a combatir el asma.Para que sus propiedades sean más efectivas, se recomienda consumirla cruda ya que al cocinarla pierde parte de sus beneficios debido al exceso de calor que se produce en la cocción.

DILE SÍ AL SOL

Varios estudios relacionan el aumento de los casos de asma con la disminución del tiempo que pasamos en contacto con la naturaleza y al aire libre. Existe una manera sencilla de reducir el riesgo de sufrir ataques de asma y es exponerte a los rayos de sol para aumentar la síntesis de vitamina D. Esta vitamina puede reducir hasta la mitad de las crisis asmáticas y disminuir la necesidad de hacer uso de los inhaladores orales. Pero como no todos los días puedes exponerte a los rayos del sol, puedes obtener la vitamina D a través de los suplementos alimenticios.

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