1) Jugo de cebolla: es uno de los remedios más antiguos para el crecimiento del cabello, sin efectos colaterales. Su alto contenido en azufre ayuda a estimular la circulación y el nuevo crecimiento capilar. Lo primero para este tratamiento es preparar un zumo de cebolla. Luego, aplícatelo en el cuero cabelludo empapando bien todo el cabello y déjalo actuar durante 15 minutos. Finalmente, enjuaga con abundante agua y lava el pelo con un champú, preferiblemente, neutro. Repite dos veces por semana.

2) Vinagre de manzana: es un tratamiento natural para recuperar la salud capilar, entre otros cosas, porque: ayuda a evitar enfermedades bacterianas del cuero cabelludo, mejora la circulación sanguínea en los folículos pilosos y contribuye a eliminar las células muertas. Para este remedio, debes combinar 1/2 taza de vinagre de manzana con 1/2 taza de agua. Aplica esta mezcla sobre el cabello húmedo y déjala actuar de 5 a 15 minuto; luego enjuaga con abundante agua. Repite, al menos, una vez por semana.

3) Huevo: al ser rico en proteína, es ideal para la nutrición del cabello, así como para evitar su caída. Para este remedio necesitas: 1 huevo, 1 cucharadita de aceite de oliva y otra de miel. Combina estos ingredientes hasta lograr una mezcla homogénea y consistente. Luego, aplica la mascarilla en el pelo húmeda y espárcela por todo el cuero cabelludo. Déjala actuar durante 20 minutos y retira con abundante agua. Dependiendo de la gravedad del asunto, puedes repetir el tratamiento hasta 3 veces por semana.

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