Relaciones sentimentales: 3 cosas que te dijeron y no son verdad

Dentro de cada ser humano existe el deseo de amar y ser amado. Si somos sinceros, la mayoría de nosotros hemos soñado en encontrar aquella persona a la que podamos amar por el resto de nuestras vidas. Creo que es la voluntad de Dios que encontremos aquella persona, a menos, por su puesto, que creas que fuiste llamado a ser como Pablo.  Si este es tu caso, este artículo no es para ti.

Soy una de las personas que siempre soñó en encontrar la mujer de mi vida, pero lamentablemente, mis creencias en cuanto a las relaciones eran un poco raras y poco fundamentadas. Voy a hablar  de tres de las muchas cosas que me dijeron que, a pesar de que son muy comunes en la comunidad cristiana,  no dejan de ser mitos y la mayoría tampoco son bíblicas. Estoy convencido que estas creencias han causado mucha frustración y confusión dentro de los cristianos con respecto a este tema.

Te dijeron que:
1. “Dios tiene una persona separada para ti, no se trata de lo que tu quieres sino de lo que Dios quiere”
He conocido muchas personas que han rechazado a gente increíble por que “Dios no me ha dicho que esa es la persona separada para mí” o por que alguien más le dijo “El/ella no es la voluntad de Dios para ti”. Pasan los años, y siguen esperando que Dios traiga una persona a su vida. Por supuesto no hay nada de malo en mantenerse soltero, pero si quieres encontrar a alguien, tal vez tienes que olvidarte de el mito que Dios tiene una sola persona destinada para cada uno. ¿Qué pasa si esa única persona fallece, deja de creer en Dios o simplemente no te quiere? ¿Significa que nos perdimos la voluntad de Dios por siempre?
Bíblicamente el patrón que encontramos es que las personas buscaban y encontraban a su pareja. El único que esperó por su pareja fue Adám, pero eso no se vuelve a repetir en toda la Biblia. Dios no escoge por nosotros, nos da la libertad de escoger. Obviamente pone deseos en nuestro corazón, nos da una guía en su Palabra de qué tipo de persona debemos escoger, pero depende de nosotros encontrar a esa persona y no quedarnos de brazos cruzados esperando a que caiga del cielo. Él quiere lo mejor para nosotros y no debemos conformarnos por nada menos, pero la idea de una pareja ideal que viene mágicamente es absolutamente errónea.

Te dijeron que:
2. “Cuando expreses tus sentimientos a esa persona, no olvides de decirle que Dios te dijo que el o ella es la persona para ti”
Esta es una de las mejores formas de manipulación que existe, trae confusión y nos pone en situaciones incómodas. ¿Qué pasa si una de las dos partes no ha escuchado eso de parte de Dios, o simplemente no siente esa atracción? Tendría que aceptar algo totalmente impuesto por alguien más, o la interpretación de la voz de Dios de la otra persona? Los matrimonios sanos no comienzan así. ¿Qué pasa si la relación no funciona? Entonces el culpable es Dios. O tal vez Él cambió de parecer. Sabemos que Dios no es así. Por otro lado, si estamos seguros en nuestro corazón que estamos haciendo lo correcto al buscar románticamente a una persona, no hay nada malo en decirle que sientes que es la decisión correcta. Pero tienes ganar su corazón! Asegúrate de conquistarla, enamorarla, que quiera estar contigo porque le gustas, porque tiene sentimientos hacia ti y no porque se siente obligada ya que “Dios te dijo que era la indicada”. Asegúrate que ella también sienta paz de parte Dios para estar contigo.
Si estás leyendo esto y tu plan era decir algo parecido, te ruego, ¡no lo hagas! Toma el tiempo de enamorarla y deja que ella tome la decisión por ella mismo y no bajo una “presión espiritual”
Y si alguien te dice eso sin tomarse el tiempo de ganar tu corazón ¡Corre!. Tú tienes tanto derecho como esa persona a escoger con quién quieres pasar el resto de tu vida. Dios también te habla a ti.

Y por último, te dijeron que:
3 .“Tu pastor o líder tiene que darte permiso o cobertura para salir con alguien”
La Biblia es muy clara en buscar consejo, en escuchar a aquellos que tienen mas experiencia y que nos aman. Es muy importante tener un corazón enseñable y saber aceptar diferentes puntos de vista. Sin embargo, eres tú quien tiene que tomar esa decisión. He visto muchas personas ser heridas, alejarse de Dios y  de la iglesia, porque líderes, sin saber las dos partes, prohibieron su relación. Nadie, excepto Dios, tiene el derecho a prohibirte algo que, como adulto, es tu propia responsabilidad. Si alguien te aconseja en contra de una relación, escucha las razones y considéralas.
Dios nos ha dado libre albedrío, pero sé sabio cuando tomas decisiones. Por eso, ora, busca consejo, busca la opinión de aquellos que amas y que sabes que quieren lo mejor para ti, pero se tú quien toma esa decisión.

Como líderes cristianos, debemos creer en lo que predicamos. Debemos confiar en la gente, enseñarles a tomar buenas decisiones, y permitir que sean ellos quienes decidan. Debemos soltar un poco a la gente para que puedan ellos escuchar de Dios, sin nuestra intervención. Si deciden no escuchar nuestro consejo, no los veamos como rebeldes y tampoco lo tomemos como algo personal. Nuestro amor y aceptación debe ser incondicional, ya que estamos para guiarlos. Así como Dios permite que tomemos decisiones, y es Él mismo el primero en hacernos barra para que nos levantemos cuando hemos errado, seamos quienes extienden su mano a quien la necesite y los ayudemos a levantarse.

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Por | 2017-01-29T18:15:39+00:00 12 Octubre, 2016|Matrimonios|

About the autor:

Soy un joven al servicio de los jóvenes. Disfruto aprender y compartir con otros las lecciones que Dios me ha permitido vivir. Soy músico aficionado, fotógrafo improvisado y bloguero por gracia de Dios.