¿Qué pasó con Armando Torres?

Armando Torres del Valle es un ingeniero en planificación urbana que a sus 29 años acaba de asumir el cargo de director ejecutivo en una empresa de construcción.

Este joven ejecutivo, tiene en sus manos la difícil tarea de evaluar un proyecto habitacional nuevo, basado en materiales que nunca antes se habían usado en esta empresa inmobiliaria. El personal de ingeniería tiene poco entusiasmo con esta idea, por la falta de experiencia. ¡Ah! Y además hay que considerar que la zona donde se planea construir el proyecto está rodeada por pandillas y delincuencia.

Si quisiera descartar un proyecto en mi vida gerencial, aquí tendría uno. ¿Qué haría usted? ¿Pediría sugerencias a su cuerpo ejecutivo? ¡Bien!, Pero, ¿qué haría si el 50% de ellos opinan que evite proyectos con materiales no experimentados y en zonas de riesgo social?

¿La experiencia es siempre un determinante a la hora de iniciar algo nuevo? ¿Qué te parece la frase “Caminante se hace camino al andar”?

A pesar de que vivimos en un mundo cambiante, pocos queremos tomar decisiones que impliquen innovación. ¿Por qué? Hay dos razones principales: el temor y la inseguridad. Estos dos factores también están infiltrados en nuestro “siempre mundo cambiante” y nos impide dar a luz ideas nuevas, o desarrollar las concebidas, por eso el consejo divino nos confronta con el hecho de que sin fe es imposible conectarse con la bendición de Dios.

La fe es la “acción” más rentable en la inversión de la vida para construir tu relación con Dios, con tu entorno, con las personas que amas y para construir los desafíos de tu vocación. En fin, la fe es la garantía de lo que se espera, la certeza de lo que no se ve. La fe es el ingrediente que le hace falta a Armando Torres del Valle, y a ¡ti también!

La falta de seguridad, mientras tanto, ata y encarcela la mente a viejas costumbres y tradiciones. Es mejor malo conocido que bueno por conocer dice el refrán de la cultura insegura. Sin embargo, aunque las precauciones tienen su tiempo y lugar, sólo los retos aceptados y terminados son los que han cambiado la historia.

Los mayores retos son los que empiezan en el corazón y en el hogar. La fe por lo tanto empieza en el interior de tu vida y de tu casa.

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Por | 2017-01-29T18:15:42+00:00 29 agosto, 2016|Matrimonios|

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