¿Qué le preocupa a un hombre?

No ser útil y productivo.- Los hombres afirmamos nuestra identidad en la productividad, en ser proveedores. Si las oportunidades laborales son escasas, eso nos pone de mal humor, tensos y hasta deprimidos, no obstante, de esos tiempos suelen surgir las mejores oportunidades porque la necesidad es la madre de la creatividad.

No ser aceptado / admirado.- La admiración afirma la identidad masculina, no obstante, el hombre no debe asumir una posición pasiva y esperar que las personas nos halaguen; así como el respeto, la admiración se la gana.

No tener un sentido o propósito.- ¿Por qué hago lo que hago? ¿Lo que hago está alineado con mis habilidades, competencias, valores y principios? Estas preguntas nos ayudarán a responder a nuestras inquietudes más profundas.

No ser trascendente.- Todas nuestras decisiones y acciones tienen resultados y consecuencias, muchas de ellas eternas. Por ello es importante vivir con los pies en la tierra, pero con el corazón en la eternidad.

“Por eso les digo, no se preocupen por su vida, qué comerán o qué beberán; ni por su cuerpo, qué vestirán. Mt.6:25 (NVI).

¿No es la vida más que el alimento y el cuerpo más que la ropa? porque el reino de Dios no es cuestión de comida ni de bebida, sino de paz y gozo en el Espíritu Santo. Romanos 14:17 (RVC).

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Por | 2017-01-29T18:18:14+00:00 27 julio, 2015|Matrimonios|

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Soy apasionado por mi familia, por las comunicaciones cristianas y por el café. Me encanta escribir y hablar, sembrar árboles y hacer negocios para el Reino de Dios. Me asombra la tecnología y el ciber-mundo donde me siento un forastero estupefacto.