¿Podemos hablar?

Prestar atención es una condición fundamental para tener una buena conversación. Eso significa disponer los sentidos, enfocarse tanto con la mente y con las emociones en el tema y en el sujeto con quien se está interactuando para expresar finalmente interés, aceptación y aprobación, o de desaprobación, molestia y rechazo.

Ahora, qué impide tener un buen diálogo, en primer lugar: una distracción y en segunda instancia un complejo.

Considerando el factor de distracción, probablemente te haya sucedido en alguna ocasión, como a la mayoría de la gente, que mientras hablabas con alguien de pronto te ausentaste mentalmente; Talvez estabas en cuerpo presente pero tu atención voló hacia otro lugar o se enfocó en otra cosa, menos en la conversación con quien la sostenías. Si recuerdas alguna experiencia así, asentirás que se debió a desinterés, preocupación, interrupción o sencillamente a una desconcentración momentánea. No obstante te perdiste de dicha conversación.

Mientras tanto, cuando es un complejo lo que te imposibilita tener una buena conversación, generalmente tiene que ver con la culpa, el orgullo, la inseguridad, o el temor. Estos factores también alteran o impiden tener una buena conversación y por tanto acercarse a la persona, o las personas que están a nuestro lado.

Sean las distracciones, o los complejos estos tienen sus causas y para tratarlos se debe considerar qué los ocasiona, caso contrario no podremos tener una conversación saludable con las personas, o incluso con Dios.  En cualquier caso, ofrecer disculpas o pedir perdón, así como celebrar el encuentro con la otra persona allana el camino hacia una buena conversación y relación.

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Por | 2017-04-10T07:10:10+00:00 10 Abril, 2017|Vida Cristiana, Vida Diaria|

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Soy apasionado por mi familia, por las comunicaciones cristianas y por el café. Me encanta escribir y hablar, sembrar árboles y hacer negocios para el Reino de Dios. Me asombra la tecnología y el ciber-mundo donde me siento un forastero estupefacto.