Palabras que Animan

En algunas familias todavía se conserva la práctica de que los hijos pidan la bendición a los padres inclinando la cabeza y repitiendo la conocida frase: “mamita la bendición” “papito la bendición”. A lo que los padres responden: ¡Hijo, hija, que Dios te bendiga! Al pedir la bendición y recibirla, los hijos reconocen la autoridad de sus padres y a la vez reciben palabras de amor y aceptación.

El libro La Bendición de J.Trent y G. Smalley habla de cinco elementos que ayudan a incorporar la práctica de la bendición a la vida cotidiana y así crear experiencias positivas en el hogar y fuertes vínculos entre los miembros de la familia.

El tercer elemento es: Darle un valor alto al que está siendo bendecido.

En la Biblia encontramos el uso de descripciones vívidas para comunicar de manera clara y sencilla una idea positiva a las personas. Cuando Jacob bendijo a sus hijos, lo hizo uno por uno, de manera particular. Veamos dos ejemplos:

“Neftalí es una cierva en libertad, que pronuncia palabras hermosa.” Génesis 49:22.

“José es como una planta junto al agua, que produce mucho fruto y sus ramas trepan sobre el muro”. Génesis 49:22

Sin duda, los hijos de Jacob al escuchar estas bendiciones se sintieron importantes, especiales, valorados y sobre todo, amados por su padre. Estas bendiciones los acompañarían toda su vida y los animarían pues sabían que su padre los veía de esa forma.

A veces resulta difícil a los padres decir a sus hijos con frecuencia que son valiosos, o que son amados. La frase “te amo” se la guarda solamente para la tarjeta de cumpleaños o Navidad.

El uso frecuente de palabras que dan valor a los hijos, ayuda a superar sus inseguridades y falta de confianza; además que los incentiva a desarrollar un rasgo que todavía no se ha desarrollado en su personalidad, o cualidades que todavía no usan.

Los autores del libro cuentan que una mujer joven, abandonada por su esposo salió adelante con sus hijos, sostenida en las palabras que su padre constantemente le repetía: “Tú eres mi roca de Gibraltar”. Lo vas a lograr!
Que la bendición que demos a nuestros hijos sea tejida con hilos de amor y valoración y la use Dios para cumplir su propósito en ellos.

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Por | 2017-01-29T18:15:38+00:00 23 octubre, 2016|Familia|

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