Mis sueños y los sueños de Dios

Dios siempre será el guardián de los sueños de nuestro corazón, siempre y cuando lo pongamos en el primer lugar como dice

Deléitate así mismo en Jehová y él concederá las peticiones de tu corazón.

Al poner a Dios en el primer lugar he visto mis sueños hacerse realidad, las cosas vienen por añadidura, y se han hecho realidad de una manera mucho mejor de lo que imaginé. Debemos recordar que la Biblia dice que los pensamientos de Dios son mayores a los nuestros, sus caminos son diferentes a los nuestros.

Cuando descansamos y depositamos en Dios nuestros anhelos de acuerdo y conforme a su voluntad  es cuando Él hace cosa que ojo no vio ni oído ha escuchado, pues son las que tiene preparadas para nosotros, sus hijos.

¿Cómo alcanzar los sueños? Debes ser disciplinado. Las cosas no llegarán cruzándonos de brazos. En una ocasión vi una película en la cual aparecían dos personas orando por lluvia; uno de ellos salió al campo a preparar la tierra para la lluvia y la otra se quedó orando, esperando que la lluvia venga para poder salir al campo. ¿A cuál de las dos será que Dios le dio lluvia? A quien se atrevió a tener fe y preparó el campo. Si sabemos que algo va a venir, tengamos fe, empecemos a practicar, a prepararnos, a ser diligentes con el don que Dios nos ha dado.

Diligencia. Uno no puede decir que ama algo en lo cual no es disciplinado. En una ocasión a un genio le dijeron “¡Wow! ¿Qué se siente que todo el mundo te diga que eres un genio?” Y él dijo “Me llaman genio por sentarme dos horas a entonar mi violín”. Él era un violinista reconocido. A veces queremos lo máximo de nuestros sueños pero no estamos dispuestos a pagar el precio.

Todo empieza en la parte espiritual. Si ponemos a Dios en el primer lugar, y dejamos que él se convierta en el guardián de los sueños de nuestro corazón, y nosotros nos convertimos en guardianes de los sueños de Dios, y somos diligentes con lo que Dios ha puesto en nuestras manos, con los sueños que Dios nos ha entregado, despertándonos temprano. En mi caso es empezar a escribir canciones, practicar canto, dedicarme al piano o guitarra, y esas horas con la sabiduría de Dios me ayudan a prosperar con el talento que Dios me ha dado. Si me hubiese sentado a esperar que venga el disco, no estaríamos hablando de esto. No esperemos que Dios nos envíe a un lugar teletransportándonos, eso no pasa. Dios nos da la dirección y a nosotros nos toca ser disciplinados.

Aquellos que tienen fe y son disciplinados verán estas bendiciones de Dios.

Por: Analy | Página Oficial

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Por | 2017-01-29T18:15:42+00:00 24 Agosto, 2016|Vida Cristiana|

About the autor:

Soy un joven al servicio de los jóvenes. Disfruto aprender y compartir con otros las lecciones que Dios me ha permitido vivir. Soy músico aficionado, fotógrafo improvisado y bloguero por gracia de Dios.