Pasar tiempo de calidad con Dios como mama, no siempre toma la forma que imaginas que debería, pero puede suceder. Incluso pequeños trozos de tiempo con el Señor aquí y allá pueden agregar a un crecimiento espiritual verdadero. Aquí hay algunas soluciones prácticas de otras mamás de la vida real:

  • Ora mientras estás en la ducha o preparándote para el día.
  • Lanza oraciones “flash” – frases pequeñas que lanzas a Dios durante todo el día. Si estás con tus hijos ora en voz alta para que escuchen.
  • Programa un recordatorio en tu celular para orar cada día a la misma hora. Por ejemplo, al mediodía puedes orar unos minutos para tu familia. Si estás con amigas en ese momento, ¡invítales a orar contigo!
  • Escucha música de adoración de la radio o de tus dispositivos mientras haces aseos de limpieza en la casa o en rumbo al trabajo.
  • Si tus hijos son pequeños pasa más tiempo en adoración musical y en los salmos porque son cortos para leer y fácil de entender, que funciona bien con la niebla de un cerebro de mamá de bebés. Usa un leccionario de los Salmos para leer todo en un mes, o puedes leer uno cada día.
  • Toma los primeros 15 minutos de la siesta de tus pequeños para un tiempo devocional. Sabemos que el tiempo cuando ellos duermen es súper valioso y al apartar una parte del tiempo para Dios literalmente estamos confiando en Dios para ayudarnos a lograr todo lo que necesitamos hacer en el resto del día. ¡Y él nos puede refrescar el corazón!
  • Escribe versículos de la Biblia en notas y cuélgalos alrededor de la casa. Léelos en voz alta cada vez que los veas.
  • Escucha una versión de audio de la Biblia (se puede encontrarlas gratis en línea).
  • Escucha sermones en línea o descargas cuando estás haciendo ejercicio o cocinando el almuerzo. Muchas iglesias graban las charlas del domingo y las puedes escuchar entre semana.
  • Busca un estudio bíblico para mujeres en la iglesia o si los horarios no te convienen, lee un capítulo de la Biblia por día con una amiga y compartan sus preguntas y pensamientos por WhatsApp.
  • Mantén un diario de oración con partes para anotar agradecimientos, confesiones y peticiones (¡y sus respuestas!)

Nuestra relación con Dios es dinámica. No va a parecer lo mismo en todas ocasiones y está bien. Lo importante es que Dios siempre se quede como el centro, como el cimiento de nuestras vidas.


Beth Saavedra

Iglesi la Viña Quito

www.vinaquito.com

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