Los Cielos Cuentan…

La explosión estelar o supernova que estalló a 3.800 millones de años luz de la Tierra, ha pulverizado el récord de luminosidad observado hasta ahora en este tipo de objetos.
Se desconoce qué misteriosa fuente de energía es capaz de desencadenar una explosión tan colosal.

Es 200 veces mayor que la de las supernovas típicas, y su luminosidad dobla el récord anterior detectado en estos objetos.
En su pico de intensidad, la supernova brilló 570.000 millones de veces más que el Sol, casi 50 veces más que toda la Vía Láctea.
Esto supone un nivel de luminosidad equivalente a veinte veces el que producirían juntas las 100.000 millones de estrellas de nuestra galaxia. El sorprendente hallazgo se confirma esta semana en la revista Science.

Los científicos están perdidos con respecto a qué tipo de estrellas y escenarios podrían ser responsables de estas supernovas tan extremas. Una de las hipótesis más aceptadas es que la enorme energía viene de estrellas masivas que han explotado.
El escritor de los salmos dice que los cielos cuentan la gloria de Dios, y el firmamento anuncia la obra de sus manos. Un día emite palabra a otro día, y una noche a otra noche declara sabiduría. No hay lenguaje, ni palabras, ni es oída su voz. Por toda la tierra salió su voz, y hasta el extremo del mundo sus palabras.
Lo que Dios nos dijo a través de su siervo David es que podemos mirar a los cielos, examinarlos desde lejos, y llegar a la siguiente conclusión correcta: Debe existir un Creador de algo tan grande, hermoso y muy bien diseñado. Los cielos y la Tierra testifican día tras día y noche tras noche que el que hizo todas las cosas es Dios.

Comentarios
Por | 2017-11-22T18:18:47+00:00 22 noviembre, 2017|Vida Cristiana|

About the autor:

Tras una amplia trayectoria en diferentes medios de comunicación, escribiendo y leyendo noticias, me siento realizado, más aún cuando cada día, a través de los micrófonos de HCJB, puedo dar “buenas noticias” a los amigos de la sintonía. Anhelo seguir de la mano de “Papá Dios” no para ser un comunicador cristiano, sino un cristiano comunicador.