Las Oportunidades

Más temprano de lo que tú te imaginas las oportunidades presentarse en la puerta de nuestra vida.

¿Te encuentras preparado o preparada para aprovechar y celebrar cuando llegue tu oportunidad?  Con frecuencia las oportunidades nos visitan de sorpresa y se alejan del mismo modo llevándose el cargamento de éxito que traían para nosotros.

Una oportunidad es bien aprovechada cuando estamos preparados con la mente, el alma y el espíritu para tomarlas y hacerlas que jueguen a nuestro favor.  En la mente se cultiva todo el conocimiento que nuestra voluntad lo decida.  Por lo tanto, una mente capacitada y despierta está lista para actuar frente a las oportunidades.

El alma, mientras tanto, prepara el terreno de nuestras emociones para responder con pasión a los estímulos del pensamiento. Cuando hacemos un trabajo con la dosis de pasión requerida se proyecta a nuestro favor un gran clima de confianza y donde hay confianza y seguridad es más fácil ver y tomar una oportunidad.

Nuestro espíritu, en cambio, es el sello de identidad que nos hace únicos y nos pone en línea con Dios, con sus principios, con su sabiduría, quien nos guía para encontrarnos y tratar con cada oportunidad que se presente.

Para aprovechar las oportunidades es preciso haber entrenado la mente, el alma y el espíritu. Por lo tanto, si desarrollas tus aptitudes naturales hasta convertirlas en competencias, las oportunidades serán tu punto de partida hacia el desarrollo de toda tu vida.

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Por | 2017-06-13T10:19:00+00:00 13 Junio, 2017|Vida Cristiana, Vida Diaria|

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Soy apasionado por mi familia, por las comunicaciones cristianas y por el café. Me encanta escribir y hablar, sembrar árboles y hacer negocios para el Reino de Dios. Me asombra la tecnología y el ciber-mundo donde me siento un forastero estupefacto.