La mujer profesional y la adoración a Dios

En las últimas décadas, el ingreso de las mujeres al mundo laboral ha tenido un crecimiento acelerado. Muchas han alcanzado un avance en la pirámide corporativa y es así que se encuentran liderando organizaciones o dirigiendo sus propias empresas, grandes o pequeñas.

Pero ¿cómo enfrenta la mujer actual las responsabilidades en su casa, esposo, hijos, trabajo, estudios, negocio, familia, iglesia? ¿Dónde queda la adoración a Dios en toda esta vorágine de demandas diarias?

Tengo la bendición de dirigir una organización de larga trayectoria y no puedo sentirme más feliz de servir Dios en ese lugar, pero muchas veces me he sentido exhausta por la administración que esta demanda.  Me pregunto, entonces, ¿cómo puedo adorar a Dios si estoy tan ocupada y cansada?  La adoración es la intención de mi corazón, es un estado de obediencia a Dios, sea en reposo, a dedicar un tiempo diario para leer su Palabra y orar, así como en todas las actividades que desempeño cada día.  Entiendo que no puedo compartir a Dios con las otras cosas. Dios no es una parte de mi vida. Dios es mi vida.

Cuando lo adoro en todo lo que hago, entonces puedo escuchar a Dios decirme: “Yo me preocupo por ti. Descansa en mí cuando estés cansada, porque así también me adoras.  No quiero que corras desde la mañana hasta la noche sin recordar que siempre estoy invitándote a descansar.  Adórame descansando en mi presencia”.

Entonces, cuando me siento cansada y agobiada y la energía que me queda es apenas suficiente para terminar el día, me digo a mí misma: “Mi Señor, te amo con todo mi corazón, eres mi primer amor, decido adorarte descansando confiadamente en tu Presencia”.

Las demandas no desaparecen, pero mi corazón, alma y espíritu son renovados por la dulce presencia de mi Padre y… descanso.

 Vengan a mí todos ustedes que están cansados de sus trabajos y cargas, y yo los haré descansar.

Mateo 11:28  (DHH)

MDC/ag

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Por | 2017-07-25T10:31:43+00:00 12 marzo, 2017|Vida Cristiana|

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