La “locura” de Noé (Galería de la Fe)

Noé se toma un respiro del trabajo.  Sentado en una ancha viga de madera, endereza la espalda y estira sus adoloridos músculos mientras contempla la inmensa estructura de lo que será el arca.  Hay un fuerte olor a alquitrán en el aire y el sonido de las herramientas resuena por doquier. Desde donde está, Noé ve a su familia trabajando arduamente en el enorme armazón de madera.  Sus hijos, sus nueras y su amada esposa llevan décadas colaborando con él en esa construcción.  Ya han avanzado bastante, pero aún les queda mucho por hacer.

La gente dice que están locos.  Cuanto más terminada se ve el arca, más se ríen de que vaya a venir un diluvio que inunde la Tierra entera, como les está advirtiendo Noé.  La sola idea de que pueda ocurrir una catástrofe de tales dimensiones les parece absurda, un auténtico disparate. No entienden cómo puede alguien desperdiciar su vida —y la de su familia— en una tarea tan ridícula. Pero el Señor de Noé ve a este siervo suyo de manera muy diferente.

¡Qué difícil debía ser sacar adelante una familia en un mundo  tan espantoso! Pero Noé lo logró. Afortunadamente, encontró una buena esposa y, después de cumplir los 500 años, llegó a ser padre de tres hijos: Sem, Cam y Jafet.  Como buenos padres, se esforzaron por protegerlos de las malas influencias que los rodeaban. Los gigantes que habitaban en esa época tenían características que, por norma general, los niños admiran: eran hombres “poderosos” y “de fama”.  Noé y su esposa no podían evitar que sus hijos se enteraran de las barbaridades que cometían aquellos gigantes, pero sí podían hablarles sobre la atrayente personalidad de Dios, quien odia todo tipo de maldad.  Tenían que ayudarles a comprender que a Dios le dolía ver la violencia y la rebelión que plagaban el planeta.

En efecto, su fe contrastaba con la gran maldad de la gente. Y fue precisamente por su fe por lo que él y su familia se salvaron. Seguir su ejemplo también puede significar grandes bendiciones para nosotros y nuestros seres queridos. Noé, un hombre de Dios cuyo nombre está enmarcado en la Galería de la Fe.

MDC/ag

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Por | 2017-06-30T12:13:09+00:00 27 Abril, 2017|Vida Cristiana|

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Tras una amplia trayectoria en diferentes medios de comunicación, escribiendo y leyendo noticias, me siento realizado, más aún cuando cada día, a través de los micrófonos de HCJB, puedo dar “buenas noticias” a los amigos de la sintonía. Anhelo seguir de la mano de “Papá Dios” no para ser un comunicador cristiano, sino un cristiano comunicador.