La Felicidad de ser mamá

Al pensar en el inicio de esta hermosa etapa, ¡cómo no recordar los primeros días de embrazo, mientras veía mi pancita crecer y sentir los pequeños golpecitos de mi bebé! Luego, su primera sonrisa, sus primeros pasos, sus primeras caídas, sus comidas… suspiro mientras pienso en sus vidas.

Comparto el pensamiento de Leslie Parrot cuando habla sobre ser mamá:

He experimentado que la maternidad consume, resta, devora tiempo y energía más que cualquier otra actividad humana. Es una tarea que nunca se detiene. Veinticuatro horas al día, siete días a la semana, una madre siempre está de guardia para alimentar, jugar y cuidar a los hijos…

Sí, bienvenida al mundo real.

La tarea de ser mamá nunca se detiene y es normal que a veces sientas frustración a lo largo del día, porque los niños no obedecen o quizá no quieren comer, no tienen una buena actitud para hacer las tareas de la escuela, entre otras situaciones más que seguro estás pensando ahora. Muchas veces piensas que estas cosas roban tu felicidad. Es en ese instante donde debes ir delante de Dios para buscar, en la fuente, la energía que necesitas para esos momentos en los que solo quieres llorar porque nada funciona a tu manera.

Los niños son increíbles para confrontarnos y muchas veces son ellos quienes nos enseñan a salir de la frustración y disfrutar de las pequeñas cosas, porque no importa si llueve y no pueden jugar en el jardín, o si estás ocupada preparando lo que van a comer, ellos son tan creativos que inventarán cualquier cosa para pasar tiempo contigo; eso llenará tu corazón y podrás ser feliz con sus ocurrencias.

Aprovecha esas oportunidades y permite que tu casa sea el mejor lugar para enseñar a tus hijos sobre Dios, que ellos sepan que fueron creados con un propósito desde que estaban en el vientre les da seguridad y su autoestima se fortalece. Diles que estás ahí para ver cumplir sus sueños, eres tú la persona en la que pueden confiar para hablar sobre sus miedos, eres el ejemplo que tienen de una relación con Dios, eso impactará sus vidas para siempre porque podrán hablar con seguridad del Señor mientras van creciendo.

Quiero compartirte una fórmula para la felicidad de una mamá y se resume en lo que Pablo escribió: “Que desde la niñez has sabido las Sagradas Escrituras…” (2 Timoteo 3:15), habla con tus hijos sobre Dios, nunca es demasiado tarde o demasiado temprano para comenzar. Seguro tú también anhelas que tus hijos amen a Dios por encima de todo, porque esto les hará tomar buenas decisiones y les alejará del peligro.

¿Qué te parece si oramos todos los días para que, desde la infancia, nuestros hijos tengan una relación con el Señor y que lo amen con todo corazón? La decisión de ellos por Jesús, trae felicidad y gozo a la vida de una mamá.

 

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Por | 2017-04-03T10:58:36+00:00 20 Marzo, 2017|Familia|

About the autor:

Soy Manu, mis pasiones son El Señor, mi familia y mi trabajo. Me encanta servir en la Iglesia, en el Ministerio de Niños porque puedo sembrar en sus tiernos corazones el amor por Dios. Amo la playa, nadar y andar en bicicleta. Uno de mis sueños fue ser mamá y hoy lo vivo intensamente con mis nenas Daniela y Emillie. Es mi anhelo más profundo que las dos puedan amarle al Señor con todo su corazón. Trabajo en Autogestión de HCJB y la parte favorita de mi trabajo es conocer y abrazar a los oyentes de la radio.