La autoridad del padre que bendice a los hijos

Una de las responsabilidades de ser papá es ejercer la autoridad, sin embargo, hoy nos envuelve una extraña contradicción: nuestra cultura no acepta la autoridad, no nos gusta estar bajo autoridad, pero tampoco nos gusta ejercer autoridad. Uno de los lugares donde esto se hace evidente es el hogar, comenta el escritor Tedd Tripp.

Dios te ha llamado a ser autoridad, por lo tanto, hay que actuar como representantes de Él en el ejercicio de la autoridad en la familia. Tal autoridad implica conocer la naturaleza de la misma para no confundirla con autoritarismo. La autoridad conduce a los hijos, de acuerdo con marcos de referencia absolutos, hacia a un bienestar común e integral que les permite desarrollar sus capacidades y su carácter, como reflejo de la imagen de Dios en ellos.

La autoridad correctamente ejercida acerca a los hijos al corazón de los padres para que juntos finalmente se acerquen al corazón de Dios. El autoritarismo mientras tanto se basa y actúa principalmente en función de la comodidad egoísta del padre. Muchos padres gobiernan su hogar pensando más en su bienestar, en su tranquilidad y no en el de sus hijos.

El apóstol Pablo dijo que un padre debe educar a sus hijos en la disciplina y la instrucción del Señor. Cumplir este mandato implica ejercer autoridad, la cual deriva en el ejercicio de disciplinas, que forman hábitos, que moldean un carácter, que trazan un destino. La autoridad ejercida desde la perspectiva de Dios termina en bendición.

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By | 2018-06-14T09:27:47+00:00 14 junio, 2018|Familia|

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