Juan El Bautista (Galería d la Fe)

Hoy entramos al recinto de la Galería de la Fe para observar el retrato de  un hombre del cual se habla poco, y se sabe poco, y se dice poco.

Todos los evangelios se ocupan en ubicarlo en el desierto de Judá, y luego en el Jordán. Su ocupación principal consistía en bautizar en estas aguas, por eso se lo llama El Bautista.

Un bautismo que “perdone le pecados” era escandaloso y revolucionario en ese entonces, justamente porque solo Dios perdona los pecados. Ese también fue un motivo de escándalo de la predicación y la vida de Jesús.

Estamos frente a la figura de Juan El Bautista, un hombre valiente que se atrevió a denunciar la corrupción y el pecado enquistado en la figura de Herodes Antipas y su corte, por eso fue puesto preso en Maqueronte, el palacio-fortaleza de Herodes en el mar Muerto.

«El que viene detrás de mí es más fuerte que yo, y ni siquiera soy digno de llevarle las sandalias», expresa con profundo convencimiento. Sin embargo, y pese a este aparente arrojo de fe, a Juan le asaltan serias dudas sobre si en verdad Jesús es quién dice ser. La pregunta que el Bautista hace por medio de sus discípulos es una auténtica pregunta y está tomada en serio. Mateo, en su evangelio, procura explicar el por qué  de esta duda de Juan y la entiende por el hecho de que Juan está en  la prisión y aislado del ambiente. Probablemente ha oído hablar de las obras de Jesús, pero no las ha visto y no puede interpretarlas. Y quizás este es el gran signo de Juan, como cualquiera de nosotros, una fe que busca signos ante la crisis.

Juan se conforma con la respuesta que le llevan los discípulos de Jesús y pone a prueba su fe. Ahora bien, ¿qué signos llevarían a Juan considerar que Jesús en verdad es el esperado? Tal vez fueron muchos los argumentos que debió construir confinado en esa oscura mazmorra, pero el más significativo de ellos y que hablaba muy alto del Mesías, Jesús, llenó su corazón de fe y fue el amor y la atención por los pobres. Un signo difícil de digerir en esos tiempos.

Los mismos elementos de juicio que acrecentaron la fe de Juan El Bautista en ese tiempo, son un llamado para cada persona en este siglo 21. Que reconozcamos, que abramos los ojos, y veamos que Jesús es el enviado que tanto esperamos.

Juan el Bautista, un nombre escrito con letras de oro en la Galería de la Fe.

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Por | 2017-06-08T11:53:32+00:00 8 junio, 2017|Vida Cristiana|

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Tras una amplia trayectoria en diferentes medios de comunicación, escribiendo y leyendo noticias, me siento realizado, más aún cuando cada día, a través de los micrófonos de HCJB, puedo dar “buenas noticias” a los amigos de la sintonía. Anhelo seguir de la mano de “Papá Dios” no para ser un comunicador cristiano, sino un cristiano comunicador.