Enojo en el matrimonio

“ ¿Qué Dios como tú, que perdona la maldad, y olvida el pecado del remanente de su heredad? No retuvo para siempre su enojo, porque se deleita en misericordia.” Miqueas 7:18

 Problemas internos no resueltos, se manifiestan en problemas externos, y se convierten en personas conflictivas.

Las heridas emocionales que no han sido sanadas, hace que la persona viva en el pasado, deteniendo su crecimiento emocional, mental y espiritual. Su voluntad se inhabilita para tomar decisiones y hacerlas. No puede disfrutar su presente en plenitud.

El siguiente estudio es tomado del libro “Amandonos siempre de Gary Smalley”.

Tema: El ENOJO.

Airaos,pero no pequéis; no se ponga el sol sobre nuestro enojo,ni deis lugar al Diablo. Efesios 4.26-27

Queremos compartir con ustedes algunos consejos que le ayudaran a Eliminar al enemigo número uno del amor “EL ENOJO”

El enojo es una de las causas mas comunes y principales que causan el divorcio y el mayor ladrón del amor a la vida.

La Biblia no identifica el enojo como pecado, realmente el pecado es el enojo no resuelto y por lo tanto nos afecta a nosotros mismos, afecta nuestra relación con Dios, con la familia y con los demás, porque del enojo brotan tres emociones distintas : Temor, Frustración y ofensa. “Por esto, mis amados hermanos, todo hombre sea pronto para oír, tardo para hablar, tardo para airarse; porque la ira del hombre no obra la justicia de Dios . (Santiago 1.19-20)

El enojo tiene varios efectos en las relaciones y causa distanciamiento con Dios, con los demás y con nosotros mismos porque nos hace sentirnos desdichados.

Ocho Pasos para líbranos del Enojo.

  1. Encuentre la causa o raíz, Defina la Ofensa.
  2. Duchazo de agua fría, es decir que se apacigüen los ánimos, dominio propio, respiración profunda, ser puntual no históricos.
  3. Sea paciente o permítase experimentar el dolor,
  4. Póngase en los zapatos del otro, trate de comprender a quien lo ofendió.
  5. PERDONE es decir libere a su cónyuge que lo ofendió.
  6. Ser propositivo y optimista, Filipenses 4:8, Busque perlas en la ofensa, busque lo bueno y lo que le enseña.
  7. Identifique o describa sus sentimientos por escrito, para clarificarlos y poder enfrentarlos.
  8. Manos a la obra, busque contacto físico. Extiéndale la mano a quien lo ofendió, este último es el paso más difícil esto no ocurre inmediatamente ni de forma natural, requiere de un gran acto de voluntad, de amor y madurez.

Dios instituyó la Familia y siendo así, sólo Él nos ayudará a mantenerla unida.

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Por | 2017-01-29T18:17:32+00:00 17 Noviembre, 2015|Matrimonios|