Foto: El Telégrafo.
Los trabajos podrían arrancar en enero, si todo se concreta y la terminación estaría prevista a mediados de 2019.

La construcción de la primera línea fase 2 del Metro de Quito, que contempla 22 kilómetros de túnel, 13 estaciones intermedias y garajes fue adjudicada ayer al consorcio Acciona-Odebrecht por un monto de 1.538 millones de dólares.

El tiempo previsto para la conclusión de la obra es de 36 meses, más 6 meses adicionales para las pruebas. “Este plazo se cuenta a partir de que se cumplan los requisitos, como la entrega del anticipo de la obra civil, la suscripción del contrato, certificado de disponibilidad y acceso a los sitios del sistema”, puntualizó Mauricio Anderson, director de la Empresa Pública Metro de Quito.

Estas formalidades deben cumplirse en un período máximo de hasta 60 días. “Para firmar el contrato se requiere que el consorcio adjudicado genere todo el trámite y presente la correspondiente documentación  para sentar su presencia en el país, así como la presentación de las garantías correspondientes”, adujo el alcalde capitalino, Mauricio Rodas.

Esto significa que los trabajos podrían arrancar en enero, si todo se concreta y la terminación estaría prevista a mediados de 2019.

Solo a partir de entonces el sistema de movilidad subterráneo se encontraría listo para su utilización.

De acuerdo con los planes de la pasada administración municipal, el consorcio debió ser seleccionado en mayo de 2014 y los trabajos  arrancar en junio de ese año. No obstante, el actual ejecutivo capitalino sorteó varias dificultades para continuar el proceso.

La primera tuvo lugar cuando se abrieron las 4 ofertas de los grupos empresariales acreditados para participar en la licitación.

El procedimiento reveló que todas las propuestas superaban la previsión inicial de costo de la construcción de la fase II y que se había establecido en alrededor de 1.100 millones de dólares.

La oferta más baja fue, de hecho, la presentada por el consorcio hispano-brasileño actualmente adjudicatario, que superó en $ 490 millones el presupuesto referencial.

Tras ello, la Alcaldía inició un tortuoso proceso de búsqueda de recursos para financiar la brecha presupuestaria generada.

Este incluyó la presentación de un proyecto al Gobierno Nacional, en el que se le planteaba que financiara los costos adicionales.

Ante la negativa de ello (Ejecutivo aporta $ 750 millones), el Cabildo asumió el costo extra.

El alcalde puntualizó que para suscribir el contrato, el Municipio debe entregar un anticipo equivalente al 17% del costo de la fase 2, es decir unos $ 262 millones.

Rodas anticipó que una vez que se inicie la construcción de esta obra se generarán inconvenientes en la movilidad de los quiteños, aunque aseguró que serán menores. Fuente: El Telégrafo.

 

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