Un brillante pianista decía que hay algo básicamente muy saludable, muy vital, en la música del compositor Ruso Serguei Prokofiev. No solo es alegría rítmica sino que su música está mucho más viva, como si estuviese palpitando. Prokofiev puede ser dramático, pero nunca está deprimido, te hace esbozar una sonrisa.

La Biblia dice que el corazón alegre hermosea el rostro. Nuestro semblante cambia y nos vemos mejores y más atractivos que nunca. A todos nos gusta estar alrededor de gente alegre. La alegría es una emoción que se contagia y hace que las personas disfruten de nuestra compañía.

Es impresionante cómo los momentos de alegría nos llenan y nos hacen sentir que ha valido la pena cualquier sufrimiento o sacrificio. Como la sensación que nos transmite la música de Prokofiev podemos ser dramáticos pero no estar deprimidos. Dios dice en su palabra que dejemos nuestras cargas a él, que muchas son las aflicciones que nos esperan pero debemos confiar en quien las ha vencido, Jesús.

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