Discernir los Tiempos que Estamos Viviendo

TENEMOS  REPONSABILIDAD ANTE NUESTRA TIERRA, NO HA CAMBIADO EL PLAN ORIGINAL DE DIOS, ES DECIR, CULTIVAR Y GUARDAR EL HUERTO.

El SEÑOR Dios tomó al hombre y lo puso en el huerto del Edén para que lo cultivara y lo cuidara.” (Gén. 2:15 NBLH)

Antes de la caída del hombre este ya tenía un trabajo delegado de parte de Dios. Dios había tomado tiempo para crear para el hombre un terruño, un pedazo de tierra donde el ser humano se pudiera sentir seguro y pudiera vivir en relación intima con su Creador.

Y el huerto no solo es en lo físico sino en lo emocional, en lo espiritual. La familia es el corazón. Y otro principio importante en el inicio es:

“Yo os he entregado, como lo había dicho a Moisés, todo lugar que pisare la planta de vuestro pie” (Jos 1:3)

FRUCTIFICAR, MULTIPLICAR, LLENAR LA TIERRA, SOJUZGARLA Y SEÑOREAR  (Gn. 1:28).

Y también esto es en todo ámbito, en toda área de nuestra vida el fructificar y luego multiplicar.

El fruto tiene que ver con semillas, ser luz en casa y luego fuera de casa. Porque doy fruto primero en casa puedo dar fruto fuera de ella.

Nadie se puede considerar un triunfador completo, aunque en lo profesional o en lo material lo sea, si primero no lo ha sido en su casa, con su familia. Tener todo en orden, con su cónyuge y con sus hijos.

Acordémonos en los tiempos de Noé, él se preocupo por salvar a su familia y todos subieron al Arca.

Algo por hacer:

“Y buscad el bienestar de la ciudad adonde os he desterrado, y rogad al SEÑOR por ella; porque en su bienestar tendréis bienestar… Porque yo sé los planes que tengo para vosotros”declara el SEÑOR”planes de bienestar y no de calamidad, para daros un futuro y una esperanza. Me invocaréis, y vendréis a rogarme, y yo os escucharé. Me buscaréis y me encontraréis, cuando me busquéis de todo corazón”

Jeremias 29:7, 11-13

No podemos estar solo mirando, cruzados de brazos, Dios es un Dios dinámico, que se mueve y quiere un pueblo, quiere hijos que así mismo se muevan en bendecir, en actuar, en tomar decisiones para con los suyos, que edifiquen la familia.

“Si Jehová no edificare la casa, En vano trabajan los que la edifican; Si Jehová no guardare la ciudad, En vano vela la guardia”. Salmo 127:1

Entonces la paz de nuestra ciudad y país, sí es nuestra responsabilidad, entonces viviremos en paz nosotros. Y esto empieza en casa.

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Por | 2017-02-21T18:20:42+00:00 21 Febrero, 2017|Vida Cristiana|