Direccionando a nuestros hijos en el noviazgo

Te sorprenderás si consideras algunas noticias que se dan durante el verano.  Algunas de ellas son los embarazos en adolescentes y el inicio de noviazgos.  Parece que el no saber manejar el tiempo libre, trae muchas consecuencias.  De ahí la importancia de hablar con nuestros hijos y direccionarlos.  ¿Cómo van a enfrentar su primer amor?  ¿Su primer noviazgo?  ¿Cuáles deben ser los lineamientos?

Nuestros jóvenes deben entender que una relación de noviazgo no se debe dar por presión de grupo, ni por período vacacional, cuando se inicia una relación sentimental lo que se pone en juego es el corazón,  precisamente lo que Jesús nos pide, debemos valorar nuestro corazón y el corazón de las otras personas, como un gran tesoro y reconocer que nuestros jóvenes necesitan tener madurez y ser personas de compromiso para considerar que una relación de amistad puede crecer al punto de llegar a un noviazgo.

Los lineamientos que se deben hablar con nuestros jóvenes constantemente, hasta que los consideren parte de su vida, son:

  1. Valorar a las otras personas como valoramos nuestra vida y vivir la regla de oro, respetarles y amarles como nos gustaría que lo hagan con nosotros. De acuerdo a como la Escritura nos enseña, tratar a los otros como superiores a nosotros mismos.
  2. La pureza. Más allá de ver la pureza como un límite, debemos verla como parte de nuestro proyecto de vida: anhelar ser santos en todas las áreas como Él es Santo.  La pureza tiene que ver con nuestro interior, y de lo profundo de nuestro corazón se expresara esa transparencia, limpieza, integridad en espíritu, alma y cuerpo.  No darnos libertades que Jesús no se daría.  La pureza debe ser parte de lo que nos defina en todas nuestras relaciones y acciones.
  3. La fidelidad, reconocer que Dios tiene una persona hermosa para cada uno de nosotros y que el matrimonio es digno de vivirse con tal entrega y compromiso de vida, que nuestros jóvenes se puedan guardar, disfrutar su soltería estableciendo relaciones de amistad y esperar su tiempo de amores, convencidos que el matrimonio es parte del sueño de Dios para sus vidas.
  4. El amor. Hablar de amor en esta generación es desafiante, cuando se ha abusado tanto de esta palabra, no solo un amor romántico de película o cuento de hadas, sino el amor sacrificado, el amor de 1 Corintios 13, hasta dar la vida, el amor que nos lleva a buscar el bien del otro antes que el nuestro propio.  El amor que se vive día a día.  De ahí que nuestros jóvenes necesitan madurez espiritual, emocional y física, para poder considerar una relación de noviazgo con propósito.

Hablemos claro con nuestros jóvenes y expresemos nuestro amor y compromiso por Cristo y por ellos para que puedan vivirlos ellos también.

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Por | 2017-07-14T18:00:51+00:00 14 Julio, 2017|Vida Diaria|

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