• Compresas con té de cáscaras de naranja

Cáscara de naranja para el dolor en el cuello

La infusión de cáscaras de naranja tiene propiedades relajantes y antiinflamatorias que facilitan el tratamiento de la tensión y rigidez en la zona cervical.

Su aplicación a través de compresas calientes ayuda a disminuir el dolor y las contracciones musculares causadas por este problema.

¿Qué debes hacer?

Pon a hervir varias cáscaras de naranja en agua y, cuando obtengas un té, sumerge un paño limpio en el líquido.

Asegúrate de comprobar que se encuentre a una temperatura apta para la piel y aplícalo sobre la zona dolorida.

Repite su uso 2 o 3 veces al día.

  • Aceite de romero

Tiene propiedades antiinflamatorias y analgésicas que, tras ser absorbidas, relajan los músculos resentidos del cuello. Su uso mediante masajes mejora la circulación en la zona afectada y, en cuestión de minutos, brinda una agradable sensación de alivio.

¿Qué debes hacer?

Aplícate una pequeña cantidad de aceite de romero y frótalo sobre el cuello y los hombros con suaves masajes circulares.

Evita ejercer demasiada presión porque podría empeorar esta condición.

Repite el tratamiento hasta 2 veces al día.

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