El ajenjo es una planta medicinal de sabor amargo que destaca por sus propiedades digestivas, antiinflamatorias y tonificantes, entre muchas otras. Es importante conocerlo ya que, a pesar de su sabor, puede resultar muy beneficioso para nuestra salud. Descubre en este artículo todas las propiedades del ajenjo.

Los principios amargos del ajenjo ayudan a estimular la producción de la hormona gastrina, la cual favorece la digestión de los alimentos y otros procesos digestivos. En especial, esta planta cumple dos funciones principales: En primer lugar, alivia y mejora numerosas molestias y trastornos, como dolores, flatulencias, diarreas o vómitos. No se recomienda en casos de acidez o hernia de hiato.

En segundo lugar, es un tonificante digestivo, es decir, estimula el apetito y favorece la secreción de jugos gástricos. Esta virtud está muy recomendada a personas inapetentes, desvitalizadas y con tendencia a las digestiones lentas. Está muy recomendado también después de un periodo de convalecencia.

Hepático

Cuando la función del hígado está debilitada podemos notar, por ejemplo, gran dificultad para digerir las grasas, cansancio, problemas de vista o caída de cabello.

El ajenjo descongestiona el hígado y estimula su función, así como la de la vesícula biliar.

En general, las plantas medicinales de sabor amargo, como el boldo o la alcachofera, son estimuladoras de la función hepática. Así pues, puede resultar útil en caso de ictericia o inflamación de la vesícula biliar.

Las infecciones parasitarias deben ser atendidas por un profesional debido a los riesgos que acarrean. Sin embargo, en casos leves, el tratamiento se puede apoyar con infusión de ajenjo. Esta planta ha demostrado tener efectos antiparasitarios gracias a los compuestos químicos de sus tallos y hojas.

La manera más sencilla, económica y efectiva de tomar el ajenjo es por medio de infusiones y por cortos periodos de tiempo:

Si es un trastorno puntual podemos tomar dos infusiones a lo largo del día.

Si es un trastorno crónico o queremos hacer una depuración, recomendamos tomar dos infusiones diarias durante una semana, descansar otra y volver a repetir la toma de siete días.

De este modo podemos favorecer la función del hígado y combatir los parásitos intestinales.

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