Cordero renunció a ser Ministro de Defensa tras firmar dos polémicos acuerdos

El anuncio se dio a las 16:05 de ayer (1 de marzo), en una de las salas principales del Ministerio de Defensa, en Quito. Ante un grupo de periodistas, Fernando Cordero informó su renuncia y dijo que “afrontó innumerables campañas de desinformación”. Ya en la mañana, su salida era un rumor.

En Guayaquil, periodistas le preguntaron al presidente Rafael Correa si conocía sobre una supuesta dimisión de su ministro. El Mandatario esquivó la inquietud, sonrió y aseguró que estaba fuera de Quito desde el sábado y que a su regreso revisaría cualquier documento que esté sobre su escritorio. No hizo falta. En la tarde, Cordero confirmó ese rumor. En su intervención, que no duró más de cinco minutos, aclaró que en su gestión propuso la modernización de las Fuerzas Armadas (FF.AA.) de forma planificada y bajo el respeto de la Constitución. Dijo que quiere que empiece “una nueva era” en Defensa. Un primer paso hacia esa nueva era fueron los dos acuerdos que exhibió a la prensa. El primero establece un sistema unificado de reclutamiento de los oficiales y la tropa, para que sean asignados de acuerdo al puntaje logrado. Para ello se creó la Comisión General de Admisión de Procesos de Reclutamiento y Selección de Aspirantes. Esta dependencia tiene 15 días para presentar un plan de unificación de ingreso en las escuelas de formación de las tres ramas de las FF.AA.

El segundo texto dispone que los dos grupos compartan comedores, baños, casinos y accesos de los destacamentos. El lunes, Correa ya anunció un cambio “radical” para romper las “prácticas discriminatorias”. Ayer por la mañana, en Guayaquil, lo citó otra vez. Y recordó una visita que hizo a un recinto militar. Dijo que comió con la oficialidad y le sirvieron en “plato de loza”, mientras que a los conscriptos “en una bandeja de fierro”. La polémica salida de Cordero, quien ocupó el Ministerio de Defensa el 26 de septiembre del 2014, tras la salida de María Fernanda Espinosa, se dio en medio de turbulencias.

El Presidente lo “reprochó” luego del cambio de mando que se desarrolló el viernes 26 en la Escuela Superior Eloy Alfaro, en el norte de Quito. Allí, públicamente, el general Luis Garzón, jefe saliente del Comando Conjunto de las FF.AA., aseguró que los soldados no pueden seguir desayunando, almorzando y merendando con USD 3 al día. Y aclaró que hizo “numerosas gestiones” para que se dé un incremento en el valor que reciben los uniformados por el rancho, pero sin éxito. Aunque los acuerdos emitidos ayer no hablan de mayores presupuestos para la alimentación de los soldados, este Diario conoció que ya hay un estudio sobre ese tema. Incluso, el Gobierno dice que se requieren unos USD 16 000 millones. Por ahora no se ha confirmado cuánto sería el incremento. Sin embargo, en marzo del 2015 ya se anunció el aumento de USD 90 a 135, pero nunca se concretó. El beneficio económico se priorizará en las unidades especiales y en los destacamentos militares situados en la frontera del norte y del sur. Ayer, EL COMERCIO habló con soldados que operan en Sucumbíos y admitieron que el aumento “mejoraría la dieta actual”. De los USD 3 diarios que reciben actualmente para su alimentación, el 50% lo utilizan para el almuerzo. El resto lo dividen en el desayuno (20%) y la merienda (30%). Desde el Gobierno también se cuestiona que los uniformados que están en Quito o Guayaquil, con sus familias, reciben el rubro para el rancho. Todo eso se analiza dentro de los “cambios radicales” planteados por Correa dentro de las Fuerzas Armadas. Ayer, poco después de las 16:10, Cordero terminó su intervención. Se alejó del micrófono y caminó hacia su despacho. No se conoce su reemplazo. /Fuente: El Comercio

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Por | 2017-01-29T18:16:25+00:00 2 marzo, 2016|Noticias|

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