Confieso que muchas veces los pensamientos negativos se han apoderado de mi mente.

Existen pensamientos que son casi automáticos y negativos que nos roban la felicidad y la paz y la mayoría de las veces, estos pensamientos son contrarios a la realidad.
A esto le llamo el PAN de las desesperadas. Es decir, «Pensamientos Automáticamente Negativos». Se trata de esos pensamientos que nos hacen vulnerables a la ansiedad y que llegan sin pedir permiso. Pensamientos como: «Él nunca me escucha», «Mi jefe me va a regañar», «Ya hice algo mal», «Nadie me miró cuando entré, seguro que están molestos conmigo».

No… No pienses que te voy a dar una respuesta sencilla como las que escuchamos a veces. No te voy a proponer que seamos optimistas irracionales y que nos mintamos para que algún día nuestro mundo sea como lo idealizamos. No, mi propuesta es ir a la verdad y decirnos la verdad. ¿Será del todo cierto que «tu jefe o tu hijo o tu esposo nunca te escucha»?


Si no nos percibimos de la duda que llega de forma tan automática al corazón, podemos caer en una actitud negativa de tal manera que nosotros decidamos actuar ahora en esa actitud negativa como lo hemos hecho en otras ocasiones y esto solo nos llevará al fracaso.


Por esto, al PAN también le llamo: «Pensamientos Automáticamente Nocivos», Si no nos percibimos de la duda que llega de forma tan automática al corazón, podemos caer en una actitud negativa de tal manera que nosotros decidamos actuar ahora en esa actitud negativa como lo hemos hecho en otras ocasiones y esto solo nos llevará al fracaso.

La persona de actitud positiva es intencional en interrumpir estos pensamientos automáticamente negativos. Esto simplemente significa que como seres humanos, a veces tenemos pensamientos negativos o dudas, no importa si somos increíblemente optimista o positivas.

La clave es trabajar para ser conscientes y mantenernos constantemente monitoreándonos nuestra respuesta a otras personas, circunstancias, o nueva información.
Los pensamientos negativos a menudo distorsionan nuestra comprensión de los problemas. La distorsión impide nuestra capacidad de encontrar soluciones y trazar planes de acción. Además, al bloquear o colocar pensamientos negativos, prejuicios, preconcepciones y juicios falsos, nos hacemos más abiertos a darle a las otras personas y las circunstancias el beneficio de la duda; Esto a su vez genera confianza con los demás.

¿Cuál es tu PAN de cada día? ¿Qué clase de pensamientos negativos se mezclan en tu diario vivir sin pedirte permiso adicional? ¿Qué expresiones negativas te invaden como si fueran tus amigos de infancia o las mascotas del cerebro que caminan por la casa de tu pensamiento como animalitos dañinos que roen las patas de tu mejor mesa de comedor y tú se lo permites?
Escribe tu PAN de cada día en un papel. Luego, haz lo siguiente: Decide limpiar tu mente de lo que no sea cierto en lo absoluto. Deja de alimentarte con el mismo PAN de cada día y busca el Nuevo Pan de Dios, lo que llamo el MANÁ. Cuando alimentas la mente con PAN, olvidas hacer un festín con el MANÁ de Dios.

MANÁ es el acrónimo de las siguientes palabras: Más Amor-No Ansiedad. Puedo asegurarte, sin recurrir a usar una de las frases que vienen en las galletitas de un restaurante chino, que si cambias de alimento mental, tu vida cambiará. Dios es amor.

Dios encuentra placer en conducirnos a salvo a través de los desiertos de la vida. Él está listo para abrir los cielos y darnos de comer su MANÁ, la comida de los ángeles. Él está dispuesto a levantarse a pelear nuestras batallas. Sin embargo, Dios desea que confiemos en Él y que no le demos cabida a la duda.

¡Tú guardarás en perfecta paz a todos los que confían en ti; a todos los que concentran en ti sus pensamientos! Confíen siempre en el Señor, porque el Señor Dios es la Roca eterna.
Isaías 26:3-4

Si estamos pasando por situaciones reales y negativas, debemos más que nunca inclinarnos a ver su rostro y conversar con Él.
Sé que cuando las situaciones son reales, no solo son pensamientos negativos pero situaciones realmente negativas. Aquí he decidido recordar que mientras lloro en mi cama, Dios me escucha, me ve y me entiende. Cuando estamos desesperadas, no debemos fallar en buscar su rostro y una historia en la Palabra que nos traiga luz a nuestra situación.
Puedes hacer una investigación así:

• ¿Existe alguien en la Biblia que haya pasado por esta situación que estoy pasando yo hoy? ¿Quien? Decide estudiar su historia.
• Si es un área en tu vida como las finanzas, la educación de los hijos, el matrimonio, entonces busca en la palabra lo que Dios enseña referente a esto.
• Pegúntate: ¿Puede Jesús identificarse con mi dolor de hoy?

En fin, cuanto más entiendo el amor de Dios, el temor se va y la ansiedad solo queda como un asunto del pasado. Así que hoy te invito a que dejes el PAN de cada día y comiences a alimentarte del MANÁ de Dios.

No se preocupen por nada; en cambio, oren por todo. Díganle a Dios lo que necesitan y denle gracias por todo lo que él ha hecho.
Filipenses 4:6

Medítalo…
Rechaza todo pensamiento que no proviene de Dios y sé siempre consciente que Él te ama con amor inagotable.

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By |2018-10-05T15:56:03+00:008 octubre, 2018|Familia|

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Soy Vero, me encanta leer, cantar, reír y comer chocolate. Mi anhelo es ser una mujer que anima a quienes tiene cerca. Mi esposo y mis dos hijos son la forma tangible en que Dios me muestra su amor cada día. Me apasiona la radio porque es una herramienta poderosa para compartir esperanza y alegría.