¡Aprovechemos el Conflicto!

Los conflictos son parte de nuestras relaciones. Por tanto, si estás ante un conflicto confróntalo con sabiduría. ¡No huyas!

Se consciente que los conflictos son inevitables. Siempre te vas a cruzar por la arena de un conflicto grande, mediano o pequeño. Tu reacción ante cualquier conflicto es el resultado de tu carácter. Si en el momento de una aflicción te desanimas o la evades, muy limitada es la fortaleza de tu carácter, dicen los proverbios bíblicos. Sin embargo, nunca participes en conflicto ajeno a menos que seas invitado a ser parte de la solución.

Determina si el conflicto es una barricada que quitar. La tendencia natural es tratar las consecuencias del conflicto y no la causa, por lo tanto, la mejor manera de tratar el conflicto es remover la causa. El sabio Salomón dijo: “despide al insolente, y se irá la discordia y cesarán los pleitos y los insultos.   Recuerda también que sin leña se apaga el fuego y la respuesta suave calma el enojo.

El conflicto es causado por palabras equivocadas en el lugar equivocado, o por palabras apropiadas, pero en el momento incorrecto, por lo tanto, es importante escuchar para conocer, mirar para tener el cuadro completo, procesar para entender y pensar para hablar. Nunca te apresures a emitir un juicio, o a tomar una decisión.

Cuando seas un mediador siempre escucha las dos partes de los involucrados en un conflicto. Escuchar es tu mejor regalo para los demás y para ti mismo. El sabio oirá, se dice la Biblia.

La capacidad que uno tenga para tratar los conflictos determinara la calidad de conexión e influencia que se logre en cualquier entorno relacional.

 

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Por | 2017-09-04T18:44:38+00:00 4 septiembre, 2017|Vida Diaria|

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Soy apasionado por mi familia, por las comunicaciones cristianas y por el café. Me encanta escribir y hablar, sembrar árboles y hacer negocios para el Reino de Dios. Me asombra la tecnología y el ciber-mundo donde me siento un forastero estupefacto.