Anticipar un Futuro Especial a los Hijos

Uno de los problemas acuciantes de nuestra juventud actual es la adicción a las drogas. Entre las muchas causas que llevan a los jóvenes a esta adicción es el dolor que experimentaron por tener una niñez difícil.  Esto les impulsa a desarrollar mecanismos de autoprotección destructivos.  El problema es que estos mecanismos, como la drogadicción, pueden dejar marcas para toda la vida.

Por el contrario, los niños que reciben la bendición por parte de sus padres tienen la oportunidad de buscar lo mejor de Dios en cada esfera de sus vidas y tener vidas exitosas.

En el libro La Bendición de J.Trent y G. Smalley se ofrecen cinco elementos que ayudan a incorporar la práctica de la bendición en la vida cotidiana y así crear experiencias positivas en el hogar y fuertes vínculos entre los miembros de la familia.

Ahora hablaremos sobre el cuarto elemento: Anticipar un futuro especial.

Comunicar un futuro especial a un niño es parte importante de darle la bendición familiar.  Para un niño las palabras que escucha de sus padres, le permiten tener esperanza  y dirección para cumplir metas significativas. Pero sucede lo contrario cuando los padres predicen un futuro negativo.

Cuando una oruga sale de su capullo se transforma en una mariposa, la cual podría considerarse como uno de los animales más bellos. Cuando mi hija crecía, le solía decir, “eres mi mariposa de hermosos colores”.  Con estas palabras quería ilustrarle un futuro especial que le lleve a transformarse en una mujer piadosa, con un corazón hermoso que sirva a su prójimo. Ella estudió para ser maestra y cuando enseña, resulta evidente el amor y alta valoración que ofrece a sus estudiantes.

Con mucha tristeza, también he escuchado decir a padres que llaman a sus hijos tontos, gordos,  vagos, no eres como tu  hermano, etc.  Cuando los niños crecen escuchando estos calificativos, les resulta muy difícil poder elevarse por encima de esas palabras. Sentimientos de inseguridad y derrota los seguirán  toda la vida.  Esto le sucedió a Berry un hombre joven, quien no podía mantener trabajos por actuar de forma irresponsable.  Cuando crecía su padre le decía una y otra vez: “Eres un inservible, siempre lo serás”. El corazón de Berry no logró superar la forma hiriente en la que su padre lo trataba cuando era niño.

Proverbios 3:27-28 dice: “No te niegues a hacer el bien a quien es debido, cuando tuvieres poder para hacerlo”.  Hagamos el bien a nuestros hijos y con nuestras palabras, anticipemos un futuro especial para ellos.

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Por | 2017-01-29T18:15:37+00:00 30 Octubre, 2016|Familia|

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