A ellos vino, pero no lo recibieron

Juan Sebastián Bach nunca fue considerado merecidamente en su época. Los conciertos de Brandemburgo los escribió para dedicárselos al marqués de la corte de esta ciudad alemana. Cuando el jerarca los recibió, sin dar las gracias, los metió en un cajón polvoriento, menos mal que alguien sí supo valorar la obra del maestro y algunas de sus composiciones fueron aceptadas con el tiempo.

También la obra de Jesús, nuestro gran maestro ha sido rechazada muchas veces por reyes y humildes. Dice la Biblia que en el mundo estaba, y el mundo por él fue hecho; pero el mundo no lo conoció. A los suyos vino, y los suyos no le recibieron. Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios.

La gente reconocía la sabiduría y el poder de Jesús, pero ellos lo rechazaban porque no podían creer que él era capaz de hacer tantas maravillas. Si lo piensas, incluso tú lo has rechazado: ¿le entregaste tu vida la primera vez que te lo presentaron?, ­ ¿has metido en un cajón polvoriento su palabra?, ¿Puedes valorar la obra que hizo Jesús en la cruz del calvario? ¿Puedes aceptarlo como tu Señor y Salvador?

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Por | 2017-01-29T18:17:59+00:00 9 Septiembre, 2015|Vida Cristiana|

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Tras una amplia trayectoria en diferentes medios de comunicación, escribiendo y leyendo noticias, me siento realizado, más aún cuando cada día, a través de los micrófonos de HCJB, puedo dar “buenas noticias” a los amigos de la sintonía. Anhelo seguir de la mano de “Papá Dios” no para ser un comunicador cristiano, sino un cristiano comunicador.