5 decisiones que debes tomar en el 2017

Hay decisiones que involuntariamente tomamos cada día, decisiones que parecen pequeñas, que parecieran insignificantes, pero al mirar los resultados de ellas te das cuenta que determinaron aspectos muy importantes de tu vida.

Quiero recomendarte 5 decisiones para tomar en este año nuevo que cambiarán tu vida.

La decisión de decir “no”.

Para muchos es muy difícil decir no. Crecí en un ambiente de servicio, muy especial y que me permitió desarrollar habilidades, dones, destrezas. Con el tiempo empecé a sentirme indispensable para la gente, creía que sin mí no lo lograrían. Cada vez que me pedían ayuda decía “sí”, “cuenta conmigo”. No tomaba en cuenta mis propias responsabilidades, mis tareas, mi tiempo de descanso.

Decir “no” me hacía sentir mal. En Ecuador cuando te niegas a algo te responden “apure, no sea malito”. Te sientes culpable de negarte a una solicitud, pero fue una de las decisiones más importantes de mi vida. No soy indispensable, tengo responsabilidades que no puedo abandonar por hacer algo de otra persona. Si dispongo de tiempo digo que sí, porque así valoro mi tiempo y si yo no lo valoro, otros no lo valorarán.

La decisión de no insistir.

“Mucho ayuda el que poco estorba”.

Frecuentemente confundimos la perseverancia con la obsesión. Queremos cambiar a las personas, las situaciones, las estructuras. Creemos ser los salvadores de los lugares en los que estamos, pero llega un punto en el que nos empieza a lastimar y en lugar de ayudar o aportar, estorbamos.

Debes estar donde debes estar, aunque suene redundante. No siempre el lugar en el que queremos estar es donde deberíamos estar. Mira alrededor, escucha, recibe consejo. No siempre es necesario insistir. Cuando tu integridad y bienestar emocional o espiritual está en juego es mejor dar un paso al costado.

La decisión de hacerte cargo de las consecuencias de tus actos.

Recuerdo los años cuando los jóvenes decían “hice esto porque el diablo me tentó”. “Es que la voluntad de Dios era que me separe de la chica para estar con otra chica”. “Es que tú me haces enojar y por eso te golpeo”. Siempre hemos tenido la costumbre de culpar a otros por nuestros actos.

En este año te animo a hacerte cargo de las consecuencias, sean positivas o negativas. Si te equivocas, ¡póngale el pecho a las balas!. Si aciertas, ¡celebra!. Dios te ha dado la capacidad de aceptar tus victorias y derrotas, de alegrarte y de llorar. Se responsable de las consecuencias de tus actos.

La decisión de dar tiempo a lo que merece tiempo.

Esta parece muy obvia, pero en mi experiencia he vivido algo que desordena mi horario y por ende, afecta mis prioridades.

Decido dedicar tiempo a mis estudios, para obtener mejores calificaciones, o decido perfeccionar mi habilidad musical, pero de repente en las redes sociales encuentro un video que se convierte en el primero de varios, luego viene una maratón de series en internet, para terminar horas después sin haber realizado lo que me propuse.

Dedicar tiempo a algo es una decisión que no se cumple soñando o deseando, sino haciendo a un lado lo que nos estorba e impide caminar hacia allá.

La decisión de tener una vida propia.

Muchos años viví para que otros se sientan orgullosos de mi, para que me feliciten. Llegaron las redes sociales y entonces buscaba la aprobación de otros a través de likes, retweets y comentarios. Llegué a un punto de mirar alrededor y encontrarme solo junto a mi ego y orgullo. ¿Quién soy?

Era un punto de confusión porque hacía cosas buenas, ayudaba a otros, pero las razones eran incorrectas: buscaba aplausos y felicitaciones. Gracias a Dios me dio otro día más de vida después de aquel y decidí vivir una vida propia.

No vivas aparentando, no vivas para que otros te aplaudan. Disfruta el tiempo que Dios te ha dado. Crece, aprende, para que al llegar al último de tu vida te sientas contentos del uso que diste a cada minuto de tu vida.

Escrito por: Jimmy Sarango | www.jimmysarango.com

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Por | 2017-01-29T18:15:28+00:00 4 enero, 2017|Vida Cristiana|

About the autor:

Soy un joven al servicio de los jóvenes. Disfruto aprender y compartir con otros las lecciones que Dios me ha permitido vivir. Soy músico aficionado, fotógrafo improvisado y bloguero por gracia de Dios.