3 errores que cometes al “descansar”

Llega el fin de semana y te alegras porque necesitas un tiempo para ti, para recargar baterías. Llegas a casa y empiezas a googlear actividades para hacer durante el fin de semana y allí está el primer problema, aún ni empieza tu tiempo de descanso y ya estás buscando “qué hacer” para descansar.

Los médicos recomiendan el tiempo de reposo, nos piden que no hagamos nada, que solo estemos recostados, que no hagamos esfuerzo, y nos cuesta demasiado no hacer nada porque desde pequeños recibimos reclamos por hacer una pausa.

Hay tres errores que cometo al descansar y que probablemente los cometes también. Al compartirlos, nos identificamos y cada uno buscará soluciones.

  1. Pensar que hay que hacer algo para descansar. El descanso es parar, hacer una pausa, sentarte, respirar, mantener la calma. Descansar no es ajetrearte por viajar o estresarte buscando actividades.
  2. Pensar que no necesitamos descansar. Nuestro cuerpo está compuesto de sistemas que necesitan descanso. Nuestro cerebro necesita hacer una pausa del constante bombardeo de imágenes que recibe a través de teléfonos celulares, computadores y publicidades.
  3. Pensar que el descanso es tiempo perdido. Fueron nuestros papás los que nos decían “por qué estás como vago sin hacer nada” sin darse cuenta que todos necesitamos ese tiempo de hacer nada. Es necesario hacer una pausa, incluso es bíblico. No es tiempo perdido, es tiempo para ti. No siempre debes estar transformando el mundo o haciendo cien mil actividades.

En la Biblia encontramos los relatos en los que Jesús se quedó dormido, porque incluso él necesitaba descansar, hacer una pausa, solo preparar el desayuno y compartir con sus personas más cercanas, o como en el bote, quedarse profundamente dormido. Ni él estuvo 24/7 haciendo milagros, sabía que su cuerpo necesitaba una pausa.

Habrán ocasiones en las que el tiempo de descanso pueda ser complementado con un paseo, una salida, pero no te olvides de la palabra clave aquí: descanso. Descansar no es planear, sino pausar ciertas actividades y empezar otras como el relajarse, el despreocuparse por unos minutos o días. Es posible, Jesús lo hizo.

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By |2018-08-24T13:53:57+00:0024 agosto, 2018|Vida Diaria|

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Soy un joven al servicio de los jóvenes. Disfruto aprender y compartir con otros las lecciones que Dios me ha permitido vivir. Soy músico aficionado, fotógrafo improvisado y bloguero por gracia de Dios.